"Cuando el desencanto se ha convertido en artículo de consumo masivo y universal. Nosotros seguimos creyendo en los asombrosos poderes del abrazo humano" Eduardo Galeano.

Mostrando entradas con la etiqueta Taller Literario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Taller Literario. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de diciembre de 2007

Desde Dolores, allí nomás, de nuestro Guido

nos siguen llegando colaboraciones por e-mail y eso es bueno. Me escribe Maria Griselda Garcia Cuerva.
“Te molesto de nuevo y te mando otro poema porque no puedo hacerlo de otro modo.Este poema que te envío fue elegido para participar en una antología de Editorial Dunken, la cual se presentó el sábado pasado.Yo no pude ir, una prima mía la retirará.
Besos.
Griselda

No es una molestia, es un placer recibirte, leerte y publicar tu trabajo.


La lluvia

La lluvia cae copiosamente
y empapa la vida,
la melancolía salpica las calles,
la soledad las domina.
Las esquinas se empañan
con los charcos de agua,
un perro grande aúlla,
la fría oscuridad vacila.
Los suspiros de los sueños
hace temblar las hojas,
una joven pensativa se mece
en un viejo balcón triste.
Las puertas están cerradas
y colmadas de enormes gotas,
adentro murmuran algunas voces,
se ahogan las palabras.
La locura de los chaparrones
llega hasta las ventanas,
las golpea con fuerza,
el llanto no cesa.

María Griselda García Cuerva



¡Felicitaciones Grise, que sigan los éxitos!

martes, 11 de diciembre de 2007

"No hay coraje sin temor"

De sobra se, ella se resiste a publicar lo que escribe, después de haber leido La Tapera, pedí, algo más, pero se hizo esperar "la Guebara", hasta hoy, que me regala vía e-mail lo que sigue…Lo que voy a compartir con todos ustedes, a sabiendas que me quedo como los perros de Ibarreta… esperando el castigo “abajito” del olivo

Resereando

Trajo mas cardo p´el fuego
y acomodó la tiznada,
avivó la llamarada
y echó pa´ atrás su pañuelo
Amoldó bien su recado
al reparo del rocío
porque el viento con sus bríos
le pegaba de costado,
Hizo girar sus espuelas
y pensó en esta ocasión
que le pediría al patrón
un mancarrón de la estancia
para que con su elegancia
se luciera el redomón

Ensilló la cebadura
y le acomodó la yerba,
escupió la procesión
que de adentro le venia:
tabaco, tumba, galleta,
ginebra, cansancio y caña…
Porque es hombre sin lagañas
Rosendo Juan Ibarreta.

Los perros se acomodaron,
quietitos bajo el olivo,
esperando algún castigo
por lamerle los garrones
a la oveja que los peones
habían puesto al asador

Rosendo se incorporó
pa´ charquearle el espinazo
sacó el facón de la espalda
y le pegó el primer tajo
esquivando la chorreada
de grasa, que a borbotones,
se le caía a la estaqueada
peor que si fueran capones.

Ya se arrimó la peonada
más cerquita del fogón,
y con desesperación
chimanguearon la borrega.
Corría el mate y la galleta
pa´empujar la digestión
porque todo era una farra
por la gala del patrón.

Se puso fresca la noche
y ya era tiempo e´ dormir,
y mañana han de seguir
resereando por los campos,
porque si ha de sentir algo
Rosendo Juan Ibarreta
es que nunca de sotreta
lo habrá de pillar el alba
con la tierra de la pampa
pegada a la camiseta.

María Guebara
(oriunda de General Guido, por si les queda alguna duda)

sábado, 8 de diciembre de 2007

Desde Dolores

Maria Griselda Garcia Cuerva, nos envía esta poesía de su autoría

Brillo primaveral

Los últimos reflejos del sol
tiñen la larga cabellera
de la bella adolescente
que recorre el jardín.
Su esbelto cuerpo se mueve
entre flores y arbustos,
sus sueños asoman
mientras observa los rosales.
La brisa perfumada la acaricia
y su piel muestra placer,
su rostro se ilumina,
un suspiro escapa de sus labios.
Sus bellos ojos claros
miran un pimpollo aterciopelado,
un pájaro agita sus alas,
las ramas se balancean.
La joven se deleita
con la dulce primavera,
el brillo de la vida
resplandece en su sonrisa.

María Griselda García Cuerva