"Cuando el desencanto se ha convertido en artículo de consumo masivo y universal. Nosotros seguimos creyendo en los asombrosos poderes del abrazo humano" Eduardo Galeano.

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lunes, 4 de agosto de 2008

El reloj, roto, marca las 3 de la tarde, es 4 de agosto de 1976


Un hombre bueno, buen hijo de Dios, buen hermano de sus hermanos, muere en Punta de los llanos sobre la ruta 38 a 110 kilómetros de la ciudad Capital de la Provincia de La Rioja , en “la Argentina profunda”
Es Monseñor Enrique Angelelli.
En 1983, los obispos de Nevares, Hesayme y Novack al cabo de una dificultosa investigación, en la que también participaron Organismos de Derechos Humanos, denunciaron el asesinato de Monseñor Angelelli. La causa se tramitó ante el Juzgado Nº1 de La Rioja. Allí quedó constatado que Monseñor Enrique Angel Angelelli murió asesinado La causa quedó trunca, ya que tropezó con las leyes de punto final y obediencia debida.

lunes, 2 de junio de 2008

Una organización de Derechos Humanos


CENTRO MANDELA
Una organización de Derechos Humanos

“Luego de la experiencia de los años ´70, muchos militantes continuaron su lucha en el campo de los derechos humanos. En el Chaco intervinieron en los trabajos de base, comprendiéndose inicialmente a los pequeños y medianos productores rurales, para luego ampliarse la participación hacia las distintas minorías existentes en la provincia.
Posteriormente, se encaró un emprendimiento periodístico gráfico, el Semanario Chaqueño de Opinión “Los 90”, que a comienzo de dicha década marcó una tribuna de fuerte debate político en oportunidad en que el ex Coronel David Ruiz Palacios, alias Capitán Fernández, mano derecha del General Harguindegui, Ministro del Interior durante la dictadura militar que asolara al país entre 1976 y 1983, intentara postularse como candidato a gobernador.
En el año 1995 se conformó un grupo de reflexión y de discusión, que luego dio origen al Centro de Estudios e Investigación Social Nelson Mandela, que en el trabajo de base actualmente opera con los sectores más excluidos. En materia de control de las gestiones de gobiernos, se efectúan seguimientos en lo relacionado con las políticas públicas, los manejos de recursos, la evaluación de situaciones, desarrollándose un activo y persistente pensamiento crítico.
El Centro Mandela pasó a ser una fuente de consulta para distintas organizaciones sociales, económicas, gremiales y políticas de la Provincia del Chaco, como también fuente de colaboración para medios periodísticos locales, regionales, nacionales e internacionales. Esto se produjo a partir de la acumulación, procesamiento y evaluación de la información pública que se recogiera a lo largo de muchos años, conformándose un Observatorio Social de respetable envergadura y proyección.
La mecánica de trabajo respeta en la actualidad las normas mínimas del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, con sede en San José de Costa Rica, con lo cual la tarea pretende ser rigurosa, siguiéndose los criterios de aquél Instituto. De esta manera nos constituimos en una fuente alternativa en lo relacionado con los estudios económicos y sociales de nuestra región, con un prestigio moderado que ha sido bien ganado, aunque en muchas oportunidades los sucesivos gobiernos locales demostraron distintos grados de intolerancia y autoritarismo.
Algunos integrantes y voluntarios del Centro Mandela disertaron y participaron en paneles organizados por la Universidad Nacional de Rosario, la Universidad Nacional de Córdoba, la Biblioteca Nacional y el Centro Cultural General San Martín de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre otros centros educativos y culturales de nuestro país.
El compromiso con los derechos humanos sigue vigente; más aún, es imprescindible el debate en este campo porque habitamos una provincia que presenta los peores indicadores sociales, económicos, sanitarios, educativos y ambientales de la República Argentina, con baja calidad institucional, un debilitado sistema democrático, con una estado de derecho en crisis y con la seguridad jurídica absolutamente reducida al antojo de los dueños del poder. En este marco es que diariamente renovamos nuestros votos por la vigencia de los derechos humanos, planteando que no solamente debe tutelarse su respeto, sino auspiciarse su desarrollo y plena validez, sobreponiéndonos a las embestidas, a los atropellos y a los actos descomedidos y prepotentes del poder y, a veces, a la incomprensión social.”
Fuente: Centro Nelson Mandela