"Cuando el desencanto se ha convertido en artículo de consumo masivo y universal. Nosotros seguimos creyendo en los asombrosos poderes del abrazo humano" Eduardo Galeano.

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domingo, 4 de abril de 2010

La mañana del domingo


La mañana del domingo

Los discípulos están encerrados

Sin entrada

Jesús se hizo presente

Y abrió de par en par,

El miedo a la alegría,

la traición al encuentro,

el fracaso a la comunidad

y la muerte a la vida.

La mañana del domingo de Salmos de gratitud.

Benjamin González Buelta SJ

sábado, 22 de noviembre de 2008

Última Certeza

"Soy una ola de tu océano
rodando en la superficie de la historia.
No sé si acabaré mis días
rompiéndome en pedazos
contra el acantilado hostil,
o si me iré extinguiendo
como espuma sobre la playa serena.
No sé si seré una protesta
explotada como un trueno
ante tanto arrecife de injusticia,
o si me agotaré en paz
entre la arena tibia
del pueblo que me acoge.
No sé si volveré a ti
roto en mil gotas desangradas,
o si me fundiré contigo
en la intimidad de la bahía.
Pero es mi saber más hondo,
que ya ahora recibo de ti
desde el fondo del océano,
todo el vigor que me construye
y todo el impulso del viaje."
Benjamín González Buelta S.J

Aclaración: La foto de este maravilloso atardecer en Jerusalén la “tome prestada” de un blog amigo Vitu Landia, mejor dicho el blog de mi pariente Raúl Viturro, cordobés con raíces en General Guido.

domingo, 27 de julio de 2008

Atravesar las apariencias

Podemos estrechar
miles de manos
Y quedar solos,
llenos de sensaciones
En el borde de la piel

Una sola mano,
y sentir en ella
el calor absoluto

Podemos recorrer
muchos caminos
y quedar sin futuro
llenos de metros
en la planta de los pies

Podemos dar
un solo paso
y anticipar en él
el gozo de la meta

Podemos mirar
muchos paisajes
y quedar vacíos
llenos de imágenes
en la superficie del color

Podemos contemplar
un solo horizonte
y ver asomar en él
la plenitud del infinito

Benjamín González Buelta SJ

domingo, 23 de marzo de 2008

Tu Camino


Tu camino no es recto
según nuestra ingeniería.
Se tuerce de repente
en medio de la noche,
en busca de una oveja perdida
en un callejón oscuro
de traficantes baratos.
Tu camino no tiene plazo fijo
para ser inaugurado,
ni calendario de político.
Pierdes horas derramadas
en la frente de un asaltado
al borde del camino,
de un hombre cazado
por el ron y la amargura,
de un drogadicto adolescente
escapado de la casa,
que te obligan a cambiar
tu itinerario.
Tu camino no es ancho
como nuestras pistas de alta velocidad,
florecidas de marcas comerciales
como un nuevo paraíso orginal,
multicolores serpientes publicitarias
y frutos para sentirnos como dioses,
y riesgos de exhibición
que dan vueltas sobre sí misma
sin llegar a ninguna parte.
Tu camino no siempre es un éxito.
A veces naufraga en el mar
en una ola de emigrantes clandestinos,
o queda atropellado niño
en la esquina del semáforo,
con su esponja de limpiar cristales
todavía húmeda en la mano.
Tu camino es lento.
Avanzas con todo un pueblo,
con su cabeza endurecida
por esclavitudes programadas
y sus miedos viejos
a sueños, espíritus y amos,
atados a los pies y la memoria.
No te olvidas de ningún grupo
perdido en los escondrijos
de los archivos y los mapas.
Tu camino es desconcertante.
Se pierde en cañadas oscuras
donde apenas se oye el ruido
de tu cayado de pastor contra las piedras.
Baja a las galerías del carbón
en busca del minero silencioso.
Se hunde en la noche de los contemplativos
atrapados en su celda inmóvil.
Tu camino empieza de nuevo
donde lo conocido acaba.
No vuelve hacia el ayer marchitado
de la belleza o del aplauso,
de la lección sabida,
del hogar infantil,
de la placa de reconocimiento
en el álbum de la crónica social.
Tu camino se hace tierno
en oasis de hierba verde
y de agua que corre gratuita,
de canto libre en cuerpos doloridos,
de alimento que pasa de mano en mano.
Aquí se apagan las bocinas comerciales
y no acuden con bandejas brillantes
los sirvientes de lazo negro
y de sonrisa de paga blanca.
Tu camino se gesta en lo escondido,
en laboratorios que aceptan
el desafío del futuro y de la muerte,
en la soledad de las bibliotecas,
en el silencio austero del místico,
en las noches en vela de la madre joven
que defiende su pequeña esperanza enferma,
en la reunión clandestina
de unos campesinos pobres
que planifican sus protestas y sus siembras,
en el discernimiento nocturno
de la decisión justa y honesta
que no tiene donde reclinar la cabeza.
Tú eres el camino,
siempre delante,
huellas recientes de pies descalzos
de hombre pobre y mirada gratis,
guía libre, sin equipaje de lujo
ni marcas comerciales en la espalda.
En la historia, sigues con nosotros.
Resucitado, ya llegaste.
Y como el centro de la rueda
convocas todos los rayos a tu encuentro,
caminos diferentes y dispersos,
y al converger todos hacia ti,
unos a los otros no acercas.
Benjamín González Buelta SJ (La transparencia del barro)

lunes, 18 de febrero de 2008

Signo de contradicción


Este niño será un signo de contradicción...
porque revelará lo que hay
en cada corazón..."
(Lc. 2, 34-35)

Los invitamos a nuestros comercios,
los rechazamos de nuestras mesas.
Los encerramos con alambradas en nuestras fábricas,
los alejamos con perros de nuestras casas.
Los seducimos desde la sonrisa de la publicidad,
les cerramos el rostro cuando se acercan.
Los recibimos cuando son trabajo y moneda,
los esquivamos cuando son justicia y encuentro.
Arrasamos en minutos un barrio vivo,
estudiamos la colocación de una estatua muerta.
Los congregamos con promesas cuando dan un voto,
los dispersamos con balas cuando exigen un derecho.
Los contratamos cuando son fuerza joven,
los barremos cuando son bagazos exprimidos.
Los admiramos cuando levantan nuestras mansiones,
los separamos con las mismas paredes que construyeron.
Les damos limosnas cuando son niños y débiles,
les aplicamos cárcel y sospechas cuando son dignos y fuertes.
Exaltamos en libros y sermones su bienaventuranza,
su cercanía no mide el sentido de la vida nuestra.
Jesús, te acogemos cuando eres bondad y perdón,
te excluimos cuando eres denuncia y justicia.
Como todo pobre de nuestros caminos
eres un signo de contradicción.

Benjamín González Buelta. SJ

jueves, 7 de febrero de 2008

Tiempo para otras palabras

En la sidebar dejo la página de Los PADRES AUTOCONVOCADOS de General Deheza (Cba.) Escuché casi el final de la nota que, Dady Brieva, les hacia en su programa “Dady 790” por Radio Mitre. Pronto llegaron los llamados de la gente confirmando el nombre del “boliche de super onda” donde alertan a los jóvenes como evadir los controles de alcoholemia… Sí, leíste bien “alertan a evadir”
Y mientras arriba, "con glamour" recuperan el proyecto sobre el tema Seguridad Vial, que se viene traspapelando desde 2006; los de abajo "con solidaridad" trabajan desde 1997 según sus propias palabras “impulsados por la angustia, viendo cómo, semana tras semana, muchas personas (en su mayoría jóvenes) perdían la vida en accidentes de tránsito que no son tales, ya que pueden evitarse. Y cada fin de semana, en horas de la madrugada, las sirenas que anunciaban una nueva tragedia nos impulsaban hacia los cuartos de nuestros hijos, con el corazón oprimido por el temor, preguntándonos... "¿Le habrá tocado esta vez a él...?" Entonces recordé los versos que siguen…

“El cántaro de harina no se vació, ni la aceitera se agotó, como lo había dicho el Señor por Elías” (1Re 17,16)


Los opresores echan sus redes
en pantallas, contratos y razones,
y devoran los bienes del pueblo.
¿Cómo viven los pobres del barrio
con los restos de cosechas y mercados,
con escasas medicinas caducadas?

Un pobre comparte su pan
con el vecino que llegó a la puerta.
Prefiere no comer su bocado solo.
Luego se echa en la tierra desnuda
y hay en su gesto un aire de muerte.

Pero otro llega con su ración escasa,
se sienta a su lado y la reparte
en este suelo de Emáus inesperado.

La harina no se acaba en el saco
y el aceite no se agota en el jarro
porque siempre aparece un pobre que comparte.

Así no falta tu pan de cada día
ni cesa de fluir tu bondad
en el corazón del barrio marginado.

Aquí te llamas Solidaridad
y llegas en latas con tizne de fogón.

Benjamín González Buelta

Para que puedan conocer más a Benjamin González Buelta
http://www.jesuitasantillas.org/catalogo_ficha.php?ficha=308

jueves, 31 de enero de 2008

Para que seguir pensando

La Utopía Ya Esta En Lo Germinal.
Benjamín González Buelta S.J

Esperaré a que crezca el árbol
y me dé sombra.
Pero abonaré la espera
con mis hojas secas.
Esperaré a que brote
el manantial
y me dé agua.
Pero despejaré mi cauce
de memorias enlodadas.
Esperaré a que apunte
la aurora
y me ilumine.
Pero sacudiré mi noche
de postraciones y sudarios.
Esperaré que llegue
lo que no sé
y me sorprenda.
Pero vaciaré mi casa
de todo lo conquistado.
Y al abonar el árbol,
despejar el cauce,
sacudir la noche
y vaciar la casa,
la tierra y el lamento
se abrirán a la esperanza.


miércoles, 23 de enero de 2008

"La Transparencia del Barro"


Ayer volviendo en tren, el tren en el que mi hija se desplaza a diario comprobé lo que ella y todos los que viajan me comentan, los coches sucios, de días, saltan casi sobre la vía que hace años no se repara, es la línea eléctrica del Roca, las estaciones enrejadas, los usuarios debemos pasar con el boleto en la mano por cada control, para eso las rejas. Entonces recordé el anuncio de el tren bala a Rosario.

Esta mañana cuando volvía de la compra diaria, veo como todos los días, desde hace semanas, en la puerta de la Iglesia ese hombre extremadamente delgado junto a un chico (que es quien pide) todos pasamos, yo incluida, desoyendo el pedido -tiene una moneda señora por favor-
Hace apenas una hora miraba en la tele como “encontraban a solución” para que los cartoneros que no tienen ya su tren, pudieran abandonar sus precarios acampes en las Plazas de la Ciudad Autónoma, así los vecinos se tranquilizan.
Mientras en TN el Gobernador Scioli habla de la modernización del estado Provincial de miles de viviendas a construir, de guardapolvos, zapatillas, útiles "es un buen alumno".
Hace pocos días otro Gobernador, el de Chaco pidió perdón a la comunidad Toba por la Matanza de Napalpí , eso sí en 2006 el Estado Nacional rechazo la demanda de indemnización de daños y perjuicios, lucro cesante, daño emergente, daño moral y de búsqueda de la verdad por la matanza de aborígenes en 1924…

Vamos a tomar unos mates y a compartir el texto que sigue, tal vez mañana, o pasado cuando pase por la puerta de la Iglesia me detenga a hablar con el hombre extremadamente delgado junto al chico, que es quien pide…

"¡Ay de aquellos
- que saborean el dulce del azúcar en platos refinados, pero no tienen paladar para la amargura del haitiano que corta la caña;
- que miran la belleza de las fachadas de los grandes edificios, pero no oyen en las piedras el grito de los obreros mal pagados;
- que pasean en carros de lujo por las nuevas avenidas, pero no tienen memoria para las familias desalojadas como escombros;
- que exhiben ropa elegante en cuerpos bien cuidados, pero no se preocupan de las manos que cosechan el algodón...porque dejan resbalar sobre la vida su mirada de turistas y no contemplan detrás de las fachadas con ojos de profeta!
¡Ay de aquellos
- que sólo ven en el pobre una mano que mendiga y no una dignidad indestructible que busca justicia;
- que sólo ven en los numerosos niños marginados una plaga y no una esperanza para todos que hay que cultivar;
- que sólo escuchan en los gritos de los pobres caos y peligros y no oyen la protesta de Dios contra los fuertes;
- que sólo contemplan lo bello, lo sano y poderoso y no esperan la salvación de lo más bajo y humillado...porque no podrán contemplar la salvación que brota en el Jesús encarnado desde abajo!"

BENJAMÍN GONZÁLEZ BUELTA, La Transparencia del Barro, Santander, Sal Terrae, 1989.