"Cuando el desencanto se ha convertido en artículo de consumo masivo y universal. Nosotros seguimos creyendo en los asombrosos poderes del abrazo humano" Eduardo Galeano.

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viernes, 2 de mayo de 2008

"El Hambre es un Crimen"


Ni un pibe menos
El Hambre es un crimen. Hay que detenerla. Sí o sí. Porque en nuestro país no faltan ni alimentos, ni platos, ni madres, ni médicos, ni maestros, faltan en cambio la voluntad política, la imaginación institucional, la comprensión cultural y las ganas de construir una sociedad de semejantes que asegure a nuestros hijos las oportunidades vitales para que puedan crecer con dignidad. Es imperativo terminar con un sistema económico -que en la mayoría de los casos- no da hijos sino hambre, que no da futuro sino Paco, que talla caricias olvidadas en cuerpos olvidados. Niños hermosos nacen a la muerte aunque ya todos sepamos que la infancia es el principal recurso natural no renovable de nuestro país, ya que la mayoría de las capacidades humanas quedan -de alguna manera- determinadas durante los primeros años de vida cuando los niños están haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos. La infancia es por lo tanto la gran oportunidad de la sociedad para mejorarse a sí misma en lo biológico, en lo cultural, en lo económico, incluso en lo político. La infancia es el terreno más fértil para sembrar inteligencia, trabajo, creatividad, justicia y democracia.Sin embargo, los niños se nos mueren de hambre por decenas cada amanecer. Se nos mueren "acabaditos de nacer" mientras los padres lloran por los días hermosos, cuando la vida era azul. Sin una infancia sana, amasada y entera es impensable una Argentina mejor. Porque un país que mutila a sus niños es un país que se condena a sí mismo.¿Cuánto tendrán que andar nuestros hijos pobres, para no morirse de hambre, como goteras vivas que desangra las estrellas? Entre dolores y silencios hay una calle por donde marchan los niños hacia una primavera que se domicilia en los extremos del viento borrando de los calendarios la contribución de sangre a la acumulación capitalista.Pero nuestros PIBES vencerán porque son el golpe temible de un corazón no resuelto: Con ternura y airosos como alas.
Alberto Morlachetti

lunes, 18 de febrero de 2008

Signo de contradicción


Este niño será un signo de contradicción...
porque revelará lo que hay
en cada corazón..."
(Lc. 2, 34-35)

Los invitamos a nuestros comercios,
los rechazamos de nuestras mesas.
Los encerramos con alambradas en nuestras fábricas,
los alejamos con perros de nuestras casas.
Los seducimos desde la sonrisa de la publicidad,
les cerramos el rostro cuando se acercan.
Los recibimos cuando son trabajo y moneda,
los esquivamos cuando son justicia y encuentro.
Arrasamos en minutos un barrio vivo,
estudiamos la colocación de una estatua muerta.
Los congregamos con promesas cuando dan un voto,
los dispersamos con balas cuando exigen un derecho.
Los contratamos cuando son fuerza joven,
los barremos cuando son bagazos exprimidos.
Los admiramos cuando levantan nuestras mansiones,
los separamos con las mismas paredes que construyeron.
Les damos limosnas cuando son niños y débiles,
les aplicamos cárcel y sospechas cuando son dignos y fuertes.
Exaltamos en libros y sermones su bienaventuranza,
su cercanía no mide el sentido de la vida nuestra.
Jesús, te acogemos cuando eres bondad y perdón,
te excluimos cuando eres denuncia y justicia.
Como todo pobre de nuestros caminos
eres un signo de contradicción.

Benjamín González Buelta. SJ

viernes, 28 de diciembre de 2007

¡Ave María Purísima!


Las puertas están abiertas, siempre lo estuvieron…
Para los que callan y para los que susurran, para los que gritan y para los que hablan.
Para aquellos que nos animamos a entrar y para los que todavía andan dando vueltas sin animarse.
Para los que descubrimos esta aventura y para los que todavía no encontraron la botella en el mar.
Para los náufragos, para los soñadores, para los realistas y para los utópicos; para los que sueñan y para los que viven la vida despiertos.Para los que recuerdan un pasado mejor y para los que pretenden un futuro prometedor, para los que nos ayudan a construirlo, para los vecinos que nos acompañan.
Para los poetas, para los fotógrafos, para los narradores, para los pintores; para los memoriosos, para los nostálgicos y para los desmemoriados también.Para los que creen, para los descreídos, para los que colaboran y para los que tienen recelo de hacerlo, para los amigos, para los conocidos y para los que aún ni sabemos que están aquí, para los que están lejos y para los que están cerca.
Para nuestros padres, nuestros abuelos, por la memoria, por los que están y por los que están pero no se ven.Para los que alguna vez pisaron nuestra tierra, para los que dejaron allí alguno de sus brotes, para los que plantaron allí algunos de sus árboles, para los que tuvieron allí algunos de sus hijos, para los que descansan en la Gran Casa Blanca del fin del Boulevard, para los que nos llevan a pasear de la mano por la historia y el recuerdo.
Para los que nos muestran atardeceres en la laguna, para los que nos convocan a llevarle una flor a Ceferino, para los que se detienen a respirar el aire del potrero, para los que atan una cinta blanca a Pancho Stea en su árbol de recuerdos, para todos aquellos que nos cuestionan desde algún lugar sin asidero, para quienes critican sin motivo, para los que tienen rencor o miran con desconfianza, para los que no creen en la buena voluntad y para los que indefectiblemente están ahí queriendo ser quizá y no pudiendo.
Para todos ellos y muchos más las puertas están abiertas, así como se abre un nuevo año, que se acerca con un olor diferente, con aroma fresco, con extraños y renovados aires, con interminables expectativas, con proyectos y con esperanzas de cambio, de crecimiento y de suma de voluntades.
Solo hay que entrar, como antes, como en el campo, un “Ave María Purísima” es suficiente para unirse a esta acumulación de energías compartidas, ni siquiera es necesario golpear las puertas, porque no hay tranqueras y no hay candados, no hay cerrojos ni pasadores, solo hay una gran calle, con un letrero bien grande que dice “General Guido” que nos invita a entrar, o en todo caso a regresar, para construir, para restaurar, para perdonar, para zanjar diferencias. Una calle que nos lleva al mismísimo corazón, tierra adentro de nuestra esencia, campo afuera de los resentimientos. Ese camino significa mucho más que una entrada a un lugar en el mundo, significa apropiarse de nuestra propia existencia.
¡Adelante! Nuestras puertas siempre estarán abiertas… pa´lo que guste mandar…
Deseo, sinceramente, que el año que está por llegar nos recargue de la paz y del amor suficiente para vivir con conciencia y compromiso y que por estas puertas comiencen a entrar todos aquellos que quieran aumentar la identidad, la memoria y el crecimiento sostenido de un pueblo que siempre sentí como mi lugar en el mundo.


Me quedo preparando el mate, en la puerta; abierta de par en par para recibir un año que presiento cargado de nuevos amigos, con la compañía de los viejos aliados en el cariño, de algunos tantos conocidos y de todos aquellos que están por venir. Un abrazo muy grande.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

La Mateada del reencuentro

“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).

Propongo realizar “La Mateada del Reencuentro” para rearmar esas historias que nos pertenecen a todos, para que los jóvenes, más jóvenes, recuperen el pasado de boca de los vecinos que se cruzan a diario en las calles del pueblo. Sin que deban por ello abandonar “esa pasión llamada fútbol”, ni las actividades aeróbicas, ni los talleres, ni el coro, ni el grupo de danzas, ni los oficios religiosos del domingo.
Los vuelvo a invitar a una Mateada solidaria, conciliadora. Es necesario construir el dialogo. Les propongo encontrarnos aquí o en La Gallineta, pero encontrarnos. No es tan difícil, entre todos estamos logrando cosas, que ustedes aún parecen no ver. Este mediodía, telefónicamente Juan Cruz Pigretti, me comentaba lo útil que resultó la llegada, de esos "poquitos elementos" un (1) otoscopio, los tres (3) Ambú (resucitadores bolsa), los collares cervicales, la caja de sutura… yo, le enumeraba las cosas que hemos reunido al día de hoy, que pronto estarán llegando, a nuestra querida Sala de Primeros Auxilios.

La Unidad Sanitaria de General Guido, foto del blog Vivir en Guido


Ni bien corté recordé “Los collares cervicales deben ser aplicados al paciente después de que la cabeza ha sido alineada a una posición neutral, si esto no se hace, el collar es extremadamente peligroso y está contraindicado”… Pensé entonces, que sería muy bueno organizar un programa de capacitación para la comunidad sobre la primera asistencia hasta la llegada del profesional, ven, una cosa lleva a la otra. Hace poco, la Escuela de Fútbol Infantil Héctor Barragán realizó una importantísima charla, sobre “Reanimación Cardiopulmonar”, podríamos ahora, repetirla, ampliarla, organizando una jornada sobre “Apoyo Vital Prehospitalario en Trauma”, con la participación de Médicos, Enfermeros, Bomberos, Policía, Docentes, Profesores de Educación Física, Papás, Mamás, la comunidad toda. Nunca está de más saber estas cosas, aprenderlas hace la diferencia.

En fin nosotros desde aquí, “fastidiando”, llamando amigos, juntando libros para la escuela 16, colaborando con la Unidad Sanitaria, leyendo las hermosas palabras que nos dejo Diego Sachella. Tomando mate...Nosotros sumando y esperándolos

lunes, 8 de octubre de 2007

El pañuelo de gasa.

Hoy nombrarlo es “progre”, Muchos que gritan su consigna, lo mas arriesgado que han hecho es saltar el alambrado de la casa vecina para rescatar la pelota que quedo presa en el desafío de la siesta.
Hoy muchos de los que lo nombran son los hijos, de los hijos de los que ayer nomás lo llamaban “tilingo”…
Pero él va todavía soñando, va derrotando a la injusticia… por que los ideales no mueren… y por que él es la Utopía que define Eduardo Galeano “Esta en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.”
Y El Che nos hace caminar hacia esos horizontes de Justicia.


Dijo de él, Julio Cortazar
Yo tuve un hermano / no nos vimos nunca / pero no importaba. / Yo tuve un hermano / que iba por los montes / mientras yo dormía. / Lo quise a mi modo, / le tomé su voz /libre como el agua. / Camine de a ratos / cerca de su sombra /no nos vimos nunca / pero no importaba. /Mi hermano despierto / mientras yo dormía. / Mi hermano mostrándome / detrás de la noche /su estrella elegida.

Pero yo, elijo estos dos fragmentos de un texto escrito en una de sus libretas que lleva por titulo "La Piedra", lo descubrí por Julia Constela, leyendo su libro: Celia, la madre del Che. Ed. Sudamericana, y alli en ese pañuelo de gasa encontré a Ernesto Guevara, un hombre de carne y hueso, un hijo recordando a su madre, que sabe está grave, es el 22 de mayo de 1965. Ella, había muerto unos días antes en Buenos Aires, él está en el Congo y se enterará varios días después.

“…no se pierden cosas imprescindibles. ¿Tendría algo más de ese tipo? El pañuelo de gasa. Eso era distinto, me lo dio ella por si me herían en un brazo, sería un cabestrillo amoroso. La dificultad estaba es usarlo si me partían el carapacho. En realidad había una solución fácil: que me lo pusieran en la cabeza para aguantarme la quijada y me iría con el a la tumba. Leal hasta la muerte. Si quedaba tendido en el monte o me recogían los otros no habría pañuelito de gasa; me descompondría entre las hierbas o me exhibirían y talvez saldría en la Life, con una mirada agónica y desesperada fija en el instante del supremo miedo. Por que se tiene miedo, a que negarlo.”(Pág 243)

“…Solo se que tengo una necesidad física de que aparezca mi madre y yo recline mi cabeza en su regazo magro y ella me diga “mi viejo”, con esa ternura seca y plena y sentir en el pelo su mano desmañada acariciándome a saltos como un muñeco de cuerda, como si la ternura le saliera por los ojos y la voz, por que los conductores rotos no la dejan llegar a las extremidades. Y las manos se estremecen y palpan más que acarician, pero la ternura resbala por fuera y las rodea y uno se siente tan bien, tan pequeñito, tan fuerte. No es necesario pedirle perdón, ella lo comprende todo, uno lo sabe cuando escucha ese “mi viejo”...(Pág245)

martes, 2 de octubre de 2007

Alguien me pego el grito ¡cimbrale!

... y yo obediente pegue el tirón. Nos costo traerte pero aquí estas ¡Gracias José! miro las fotos, te leo, e inexorablemente regreso al día que todo esto comenzó, cuando la primer ventanita se abrió, y yo arroje la botella al mar… y la tarde que encontré el mensaje de tu hermana, después de tantos meses ¡un Guidense! Había encontrado la botella… Hoy las ventanas están abiertas de par en par, no hay que pedir permiso, solo hay que llegarse y gritar… ¡Ave María Purísima!

Una cadena de favores. “Favor por favor” de Catherine Ryan Hyde. ¿Una Utopía? Y ¿Quién dijo que han muerto? Yo creo que se puede cambiar el mundo, sólo hace falta que nosotros comencemos en nuestro lugar. Eso fue lo que pensé la tarde que me senté frente al teclado de mi computadora y escribí “General Guido, Buenos Aires, Argentina”. Yo hacia un favor, cumplía con una promesa, les devolvía pedacitos de historia, de ese pueblo que no habíamos conocido, ni ustedes ni yo. Ustedes, “mis copueblanos” me hacían un favor, me acompañaban cada tarde, me rescataban, me regresaban sin saberlo a “esas cosas simples donde amé la vida”

Y como “un Grano no hace al granero pero ayuda al compañero” vamos a aprovechar hoy, esta ventanita abierta sobre Gral. Guido. Y vamos a pedir que nos ayuden… necesitamos que vos forastero, que pasaste por aquí, nos ayudes. Necesitamos tu ayuda. Envía un e-mail a tus amigos, pregunta si conocen a alguien “nacido o criado” en General Guido, envía la dirección de nuestra Matera.
Necesitamos romper el silencio, necesitamos amigarnos, los Guidenses, necesitamos recuperar identidad y pertenencia. Para eso debemos cambiar de actitud. Cambiar de actitud es aceptar y comprender que “nada, traemos bajo el poncho” quienes comenzamos este blog, aún, en las diferencias somos igualitos, ramas de un mismo árbol.
Aquí estamos y seguiremos, aplaudiendo lo que está bien, criticando lo que esta mal, aún cuando el comentario apunte a nuestro círculo más intimo… aún… y a pesar de ello, seguiremos, al trotecito nomás.
Es tiempo de hacer silencio, por ahora…, solo por ahora… y recordando a Don Atahualpa Yupanqui que gracias a nuestra amiga Marplatense k_nelita, ha vuelto a ubicarse a “la izquierda” sobre mi escritorio (no estaría cómodo en la derecha) les dejo estos versos que vienen justito para la ocasión “Mi tata era sabedor/ por lo mucho que ha rodao./ Y después que había cantao/destemplaba cuarta y prima,/y le echaba un poncho encima/pa´que no hable demasiado”.
Pero yo no puedo con mi genio, me deshago del poncho y les digo, en el Cine el libro de Catherine Ryan Hyde se conoció como "Cadena de Favores" un niño, impulsado por su idealista maestro de Ciencias Sociales, inicia un movimiento que sugiere que alguien haga un favor a tres personas; cada una de esas tres personas ayudará a otras tres, y así sucesivamente, hasta llegar a un nivel donde el incremento geométrico de favores y buenas intenciones logren mejorar el lamentable estado en el que está el mundo. El niño comienza a ayudar a quienes más cerca están de él, su mamá, su maestro… sin darse cuenta de la extensión de las consecuencias que sus actos conllevan. No voy a contar el final, vean la película.
Y no se olviden de enviar un e-mail a sus amigos, y ahora vamos a pedir ayuda a los más jóvenes, para que desde sus espacios en fotolog, nos publiciten. ¡están re lindos en esas fotos!, si me autorizan las subo aquí. ¿puedo? Gracias, y no dejen de soñar.
A la Gente del Fortin Tomás Guido ¡Felicitaciones!, ¿saben? conservo aún, el afiche de la fiesta del 2004, la última en el Puesto de Cepeda... ¡Avisen para la próxima!
Gracias, por el matecito y ustedes saben que volveré...